
Pienso que mi pensamiento
no piensa que pienso yo.
Si por pensar enojaros
pensase no aborresceros,
pensaría en no quereros
por no pensar desamaros;
mas pensando en mi tormento,
sin pensar por dónde vo,
pienso que mi pensamiento
no piensa que pienso yo.
Francisco López de Villalobos
















