jueves, 27 de junio de 2013

Un hombre bueno y santo



Érase una vez un santo varón realmente bondadoso. Ayudaba en todo lo que podía a los más desfavorecidos y, de vez en cuando, obraba algún milagrito. A una viuda le quitó el dolor de cabeza que llevaba sufriendo más de treinta años. A un pobre ciego le hizo ver la luz de la mañana, y la de la tarde y, la de la noche con las candelas. Pero el pobre santo fue perseguido. Había oído hablar un gobernante avaricioso de la riqueza que poseía el santo varón y no paraba de salirle al paso: -¡Quiero tus riquezas! ¡Dime dónde están ya!-. Y para obligarlo, no dudó en recurrir a la fuerza bruta. De este modo, mandó a algunos de sus criados que fustigaran a nuestro pobre varón. Este nunca se quejó. No obstante, el santo varón aceptó mostrarle al gobernador dónde estaba su riqueza. Así, mandó razón de que acudieran aquellas gentes que él había ayudado y, se presentaron, no uno, ni dos, ni tres, sino muchas más personas.
-¡Ahí tienes mi riqueza! ¡Mírala bien! Estas pobres gentes que acuden a mi llamada, estos son mi tesoro. 

domingo, 23 de junio de 2013

Ilici-Elx-Elche



El caso es que solo a Mimi y a mí se nos ocurre pillarnos un tren (y mira que nosotros somos de coche) para escaparnos un día a Elche en pleno fin de semana de san Juan. Alicante … San Juan… reducción de gasto público… calculen la X de esta regla de tres.

lunes, 3 de junio de 2013

Paseíllo por Águilas



El caso es que Mimi y yo descubrimos unas rutas organizadas por Murciaturística (u organizadas por alguna entidad Quenodebesernombrada y publicitadas por Murciaturística) y decidimos hacer alguna. En verdad os digo que hay que reservarlas con tiempo, porque en seguida se acaban las plazas (¿he dicho ya que son gratuitas?) y, así, nos vimos la Medina de Nogalte en Puerto Lumbreras y hoy, hemos visitado una ruta panorámica teatralizada de Águilas. A ver… Sí, soy aguileña de nacimiento y lorquina de habitamiento (ya, sé que no existe el palabro). El caso es que, lo que normalmente vemos con nuestros ojos ignorantes, cuando hay alguien que te cuenta, te explica e ilustra, parece que cambia y, nuestros ojos se abren a ver eso que tantas veces hemos visto, de manera diferente. Eso me pasó ya con la Medina y, me ha vuelto a pasar con Águilas.