jueves, 19 de septiembre de 2013

martes, 17 de septiembre de 2013

Viendo a ver

 Guadalajara



 Pastrana: palacio ducal (allí vivió la condesa de Éboli)



 Pastrana: plaza de la Hora


 Hita


 Atienza


 Atienza


 Guadalajara


 Santa María de Albarracín


 Teruel: plaza del Torico


 Castillo de Sagunto



Playa puerto de Sagunto

Caminito del Sidi



España se vende como lugar de turismo: turismo de sol, de playa, de relaxing cup of café con leche, cultural… de paella y de chiringuito, pero también de catedrales, museos, castillos…
¿Qué es lo primero que hacéis como turistas cuando llegáis a una ciudad? ¿Os traéis ya estudiados el mapa y la guía o bien preferís ir directamente a la oficina de turismo, como entidades dedicadas a ello y donde obtendrás la mejor información? Yo suelo hacer lo segundo, pero, visto lo visto, trae a cuenta buscarse la información uno mismo.
1º. Como país turístico, explotamos nuestros mitos literarios y creamos unos bellos caminos y rutas: la de don Quijote, la del Cid, la de los castillos, la de los humedales…
2º. Como país turístico, ponemos unas guías en internet para ayudar al turista, ofreciendo información de dónde, por ejemplo, ir sellando los bonitos salvaconductos meramente snobs para los turistas. Eso sí, ponemos las direcciones que nos den la gana, calles que no existen, números desaparecidos, sitios mal indicados.
3º. Proponemos sellar en oficinas de turismo. Cerramos oficinas de turismo entre semana, que no salen rentables (Castilla la Mancha – recorte, recorte), cerramos oficinas de turismo los fines de semana, que para eso ya se abren entre semana (Comunidad Valenciana) y los días de fiesta del pueblo, no las abrimos, que para eso son fiesta, y si viene algún turista por las fiestas locales, que se chinche y se mire el internet.
4º Proponemos sellar también en hoteles, por si las ofis de turismo están cerradas. Muy bien, si en el hotel tienen tinta, que no nos pusieron el sello porque no tenían tinta. (¡¡¡)
5º. Con suerte, si visitas diez localidades para sellar (y con el consiguiente gasto turístico de visita a sus museos, comida en sus restaurantes, etc.) conseguirás el sello de cuatro o cinco, con suerte. Menudo aliciente, pero eso nos pasa por ser los tontos-del-sello.
6º. Descubres lugares bonitos a los que no hubieras llegado si no hubiera sido por el sello (Albarracín, Sigüenza, Jadraque…).
7º. Cualquier parecido con la irrealidad es pura coincidencia.

domingo, 1 de septiembre de 2013