Tres tristes heridas,
Tocan mi alma y mi vida
Tres por decir tres,
Que más son y serán.
Él primero fue él.
Demasiado pronto fue.
Todavía me pregunto por qué,
Porque así tocaba ser.
La segunda, la peor.
No escuchamos su voz,
Ni su llanto ni su risa.
La más injusta de las tres.
La tercera, ella, sí.
No imaginamos la vida sin ti.
Madre para todos, madre para mí.
Nunca te irás de aquí,
De mi memoria.
Resuena tu voz:
Yo sé tocar la guitarra, platillos y pandereta; y si te
casas conmigo, tendrás música completa.
1 comentario:
Precioso y muy conmovedor, no tengo palabras...
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