Mi patria tomada, tenía que hacer algo. No podía quedar así.
Lo que nuestra tierra da, no puede ser regalado al fuerte, el fruto de nuestro
sudor no puede ser ofrecido como dádiva, o como impuesto, o como diezmo, que viene a ser lo mismo. Por
eso, tomé la iniciativa y, junto con mi ejército me lancé en la batalla,
determinado a morir sin yugo y sin dueño. Me compararon con los más grandes,
planeé estrategias victoriosas, puse el mundo a mis pies, eso hice yo. Me
ofrecieron las ricas dádivas, ahora era yo el fuerte, ya no agacharía más la
cabeza ni me pondría de rodillas ante nadie. Todo lo contrario, a mi paso no
crecería más hierba. Me serían concedidas las mejores prendas, las más bellas
mujeres, los más ricos frutos.
Un día se me acercó aquella mujer, la más fiera y guerrera
de todas. Se me ofreció. Necesitaba mi semilla, quería dar a luz un hijo mío, un
hijo de guerrero que combatiera y se convirtiera en la sombra y en la guadaña
de su padre. No sé si lo logrará… Posiblemente sí, al fin y al cabo, viene de
mi estirpe, lo lleva en las venas. Lo esperaré sin duda alguna.
Ahora me encuentro solo, ansiando algo que no lograré
encontrar. He surcado el cielo en su búsqueda, me he hundido en las
profundidades del mar tras él. Vi la tierra desde el cielo. Vi cómo los peces
grandes se comen a los pequeños… Así es nuestro mundo… El pez grande se come al
chico, pero, a veces, es el chico el que se come al grande… Que se lo digan a
Poro.
Ahora me encuentro aburrido, ansiando alcanzar lo
inalcanzable. Mis sabios me hablan de cómo el sol se esconde tras la luna. Yo
quiero ser sol, yo quiero ser luna. Quiero tantas cosas que me son imposibles…
Quiero ser un dios, ser odiado y temido, alabado y honrado por todos. Ansío la
infinidad, deseo la eternidad… Vacío, deseo, soledad, ansia…
En esto pensaba
Alejandro cuando, abotargado por la acción del veneno, cerró los ojos para
siempre.

2 comentarios:
¡Queremos más historias! :D
More stories!!!!
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